TOUNDRA. III

La canción de Araceli, la de la tormenta, la de los grillicos cri-cri, la de “no sin mi cuarteto de cuerdas”….. Este álbum lo tiene todo y más para ser una verdadera alhaja. ¿Y cómo llegué a él/ellos?. A un amigo buscando un sello molón que quisiera hacerse cargo de su música, otro amigo le recomendó que, loco de él, tiene (¡¡¡¡y mantiene¡¡¡¡) una tienda de discos en Palencia, contactase con unos undergrounds conocidos bajo el nombre de Aloud Music. Cotilleando por su web y alucinada por su filosofía reparé en estos mangurrios. Desde ese día, pero sobre todo desde un concierto memorable en la Joy capitalina en 2012 lo mío para con TOUNDRA ha ido creciendo, alcanzando cotas desmesuradas. De hecho temo que la carta con la orden de alejamiento me venga en breve. Pero nadie me va a cuestionar el hecho de que he tenido que asistir (y pagar) un porrón de conciertos para saberme de memoria sus letras. Es decir, no ha sido hasta 2015, cuando he sido capaz de gritar el HEY¡¡ de Espirita en su justo momento. Yestoesasí.

Qué música más emocionante la de estos chavales. Tienen esas tonadas con todos sus arabescos (es escucharlas y este palabro se me aparece en la mente) que son para escucharlas, definitivamente, con los ojos cerrados. Aunque, desde que leí en una entrevista que les ofrecieron hacer la banda sonora de una peli porno, debo abrirlos rápidamente cada dos por tres porque las imágenes que me envía mi floydian eye se me van ya de las manos a sitios más recónditos de la maravillosa anatomía humana. Porque efectivamenteyno, aprovecho la ocasión para confirmar que las chirlis NUNCA vemos películas porno porque no nos gustan. Y si nos obligan, las vemos hasta el final para ver si se casan. Y unas cojonastreintaytres, también.

Con su música te puedes dar un paseo con un caballo que tan pronto va al más suave y placentero paso como va al más palpitante galope, pasando por un trotón juguetón que te lleva otra vez al paso más pausado y así hasta el infinito y más allá. Canciones que te hacen amagarte a la cintura de tu churri y pasar sin solución de continuidad a usar su bonito culo como el mejor de los timbales (a ver RubiaK, abre los ojos, que te vas, peroyá, a ese imaginario porno otra vez).

Escuchándolos puedes correr asimismo por trigales primaverales en pelota picá, achísjesús (¿desde cuando soy alérgica al trigo?) y dar un largo paseo por la Tundra antártica con los pinrreles al aire porque dicen que el frío es muy bueno para los juanetes. Pero sobre todo es Cielo Negro la canción que automáticamente doy al play los días de lluvia y atasco que me chupo en la N-II (y en invierno os aseguro que suelo vivir unos cuantos) e ipsofactamente me salgo del bus de la “conti” y divago por los campos y nubes de la meseta central, mayormente en lo que viene siendo el espacio aéreo del Corredor del Henares. Pero tengo que tener cuidado porque me remueve y me conmueve hasta tal punto que en los días del síndrome premenstrual (¿eufemismos? sí, gracias) no consigo oírla sin llorar. Y sin drogaína, oiga.

Son todos ellos viajes meramente producidos por las melodías gonicas-gonicas que se marcan esos dos pedazos de guitarristas. Pero no os lo creáis mucho, Esteban  de Jesús y de Todos los Girones y David (aka PutoMaca) , porque no seríais casi nada sin ese fondo ultrasónico de ese bajista infernal con su -entonces- cinta a lo Björn Borg que es Alberto y su cohorte de Albeters y ese tremendo baterista tan omnipresente, contundente  y sin embargo casi rescondío pero siempre tan certero que es Alex. Ains.

Y para llegar a tales conclusiones parto de la idea de que las bajas frecuencias de un bombo y un bajo, como bien apunta mi bienamado David Byrne en su libro “Cómo funciona la música”, se sienten tanto como se oyen. Puedes sentir los graves en tu pecho y en tus entrañas, nos mueven físicamente por dentro, nos zarandean y masajean físicamente. “Son frecuencias sensuales, sexis, y también un poco sucias y peligrosas” nos describe el mayor cabeza parlante. Ahora me explico yo porque me gusta tanto un funkinismo….. Si a esas frecuencias sexis, le superpones una interlocución continua entre dos guitarras que te entran por los oídos como cuando te aprietas un wiskacho con sed y el alcohol empieza rápidamente a calentar tus venas, las sientes palpitar dulcemente, notas como tus párpados se relajan y tus labios se transforman en una sonrisa de placer…. pues efectivamenteysí, ya la has vuelto a liar.

Pero lo mejor de TOUNDRA son sus directos. Te hacen sentir y ser partícipe de ese buen rollo que tienen entre ellos. Es que, encima, los muy cabronias se lo pasan siempre pirata en los conciertos, se desweban los unos de los otros, disfrutan como enanos al hacer su música y compartirla con chusma como yo.

Si en III estuviera Magreb (de su disco II) y Viescas (de IV), pues sería ya la repanocha hecha disco perfecto.

Por calidad. Por cantidad. Por ser la boy band del momento. Por poderío. Por desbancar a Melendi en las ignominiosas listas de los más vendidos con su posterior trabajo IV. Por contundencia. Por presencia. Pero sobre todo, por su PRESTANCIA. Les amo. Y III es la mejor de sus alhajas. Y de las mías.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s